Documentos Históricos
Medallas originales
kinglaw
Armas
kinglaw
Visitantes

FUNDACIÓN
MUSEO GUERRA DEL PACIFICO
DOMINGO DE TORO HERRERA

Establecidos como un lugar permanente de investigación, exhibición, conservación, restauración y recopilación sobre la historia de la Guerra del Pacifico que contempla dar a conocer todos los aspectos que involucran la historia, tradiciones, costumbres y patrimonio material e inmaterial de la Guerra del Pacífico.

Nuestra colección, en parte ha sido formada gracias la generosidad de cientos de descendientes de veteranos del 79, que encontraron en nuestro museo un lugar donde preservar sus objetos familiares. Este acervo mantiene viva la memoria de los familiares, héroes y demás actores involucrados en el conflicto.

Domingo de Toro
Herrera

Domingo de Toro Herrera  perteneció a esa generación de jóvenes que en 1879 dejaron los halagos de la fortuna, las comodidades en sociedad y negocios, la seguridad de sus hogares,  para tomar las armas y acudir en defensa de su patria. Don Domingo encarna el más desinteresado amor a su patria, es un ejemplo de ese compromiso por cuanto no solo se ofrece como voluntario, sino, que entrega  importantes aportes económicos para apoyar  en los gastos que la patria enfrentaría en la guerra que se presentaba. Se estima que donó gran parte de su fortuna personal. También colaboro con la formación de hospitales de Sangre, de asilos para viudas y huérfanos de los soldados que fallecían en los campos de batalla.

Movido por el patriotismo y viendo las señales que evidenciaban que la situación chilena con los bolivianos, sobre la problemática de Antofagasta se agravaba y se volvía día a día más compleja, es que motivo a otros jóvenes -integrantes de la sociedad chilena- y funda la Brigada de la Recoleta en marzo de 1879. A las pocas semanas y ya instruidos en la dinámica militar,  declarada la Guerra por Bolivia en  contra de Chile y descubriéndose el tratado secreto de 1873 entre Bolivia y Perú contra Chile, Funda el Batallón Cívico Movilizado Chacabuco y es seguido de muchos jóvenes de la alta sociedad Santiaguina que también eran parte de la 1° Compañía del Cuerpo de Bomberos de Santiago.